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Publicado por Merlina - 07/11/09 a las 09:11:31 pm

El régimen cambiario se refiere al modo en que el gobierno de un país maneja su moneda con respecto a las divisas extranjeras y como se regulan las instituciones del mercado de divisas.
El banco central de cada país es el que se encarga de definir el régimen cambiario como parte del sistema monetario. La elección de una u otra forma de manejar la moneda responderá a la política monetaria de cada país.
El régimen cambiario influye decisivamente en el valor del tipo de cambio y en las fluctuaciones del mismo.
A continuación expondremos las características principales de los dos regímenes básicos existentes:
Tipo de Cambio Fijo
Es cuando el Banco Central de un país determina el valor de su moneda en referencia a una moneda extranjera, a una canasta de monedas, o a otra medida de valor, por ejemplo el oro. En consecuencia, la máxima autoridad monetaria de dicho país realiza las compras y ventas a ese precio para mantenerlo fijo.
Los tipos de cambio fijos son criticados porque, al ser un precio rígido, pueden generar rigideces y desequilibrios en la economía. Por ejemplo, un déficit de balanza de pagos se puede prolongar por un período de tiempo sin que el tipo de cambio se modifique para equilibrarla.
La fijación del tipo de cambio, puede ser útil para disminuir la inflación. Si existe una fuerte convicción de que el compromiso de mantener el tipo de cambio se va a cumplir, se pueden eliminar las expectativas de devaluación y con ello la especulación, que siempre resulta un factor importante que desencadena grandes períodos inflacionarios. Además, el control de la oferta monetaria deja de ser efectivo, debido a que bajo un régimen de tipo de cambio fijo los flujos de capitales esterilizan todo movimiento de la oferta monetaria.
Tipo de Cambio Flotante
Este régimen suele denominarse también de tipo de cambio libre o flexible. La relación entre la moneda nacional y las extranjeras estará marcado por la demanda y ofertas de divisas del mercado.
De este modo, bajo tipo de cambio flotante, el tipo de cambio se determina sin intervención del gobierno en el mercado de divisas.
Si bien hemos presentado las dos posturas teóricas antagónicas, en la práctica, no se suele recurrir al régimen de flotación pura, debido a la gran volatilidad cambiaria y a los efectos en la economía real.
Es por ello que es más común la aplicación de un sistema de cambio variable de flotación sucia, en el cual la autoridad monetaria realiza operaciones en el mercado abierto para fijar una banda de cotización para las divisas extranjeras. Se fija un máximo y un mínimo dentro de lo cual se deja fluctuar el precio de la moneda libremente. Ante una fuerte fluctuación del tipo de cambio, el Banco Central intervendrá en los mercados vendiendo o comprando moneda, de forma de restablecer el precio de las mismas y acomodarlo dentro de los parámetros previamente fijados.
Publicado por Merlina - 22/10/09 a las 03:10:15 am

Como comentáramos anteriormente un sistema monetario que pretenda establecer un tipo de cambios fijo requerirá que exista un patrón de referencia, es decir, una unidad de medida común entre las monedas, para que su cotización sea estable.
El patrón oro es un sistema de cambio fijo en el que cada moneda viene definida por su pesos en oro y los tipos de cambio vienen determinados por la relación ede los vaores en oro de cada una de las monedas.
Este sistema se elaboró a mediados del siglo XIX para facilitar los intercambios entre los países industrializados europeos y americanos. En primer lugar, donde se adoptó el patrón oro fue en Gran Bretaña en 1815; en 1873 se extendió a Estados Unidos y en 1900 casi todos los demás países admitieron este sistema.
Salvo algunas excepciones, el sistema del patrón oro se mantuvo hasta el crack de Wall Street de 1929.
El sistema de tipos de cambio fijos enlazados al oro, garantiza, en teoría, una estabilidad de los tipos de cambio y un equilibrio automático de las balanzas de pagos, gracias a la libre circulación de oro entre los países y la convertibilidad de las monedas nacionales en oro.
Los tipos de interés sólo fluctuaban en los puntos de salida y entrada de oro, llamados puntos de oro.
La balanza de pagos se mantenía en equilibrio porque si un país importaba más bienes de los que había exportado, la demanda de divisas era superior a la oferta, puesto que correspondía solventar los pagos en exceso a las cobranzas producto del desequilibrio temporal producido por el excedente de compras. En esta situación, los agentes que deseaban realizar pagos al exterior se encontraban con la imposibilidad de conseguir las divisas que deseaban, por lo que se veían obligados a convertir su moneda nacional en oro y suministrar este como medio de pago de sus operaciones.
Los movimientos internacionales del metal precioso producían una bajada de la oferta de la moneda en los países deficitarios en su balanza de pagos, y un aumento en los países con excedentes.
Esta modificación de la oferta monetaria interna de un país, provocan variaciones en los precios de dicho territorio.
Los países deficitarios con una contracción de la oferta monetaria, afectan los precios de sus bienes a la baja y los países con excedente sufren un alza en el precio de sus bienes. Estos movimientos en los precios de los bienes hace que las exportaciones del país deficitario se tornen más baratas y convenientes a nivel internacional que la de los países con excedente. Se genera de este modo, mediante el patrón oro, una compensación automática que lleva al equilibrio de la balanza de pagos de dicho país.
Este modelo requiere para su funcionamiento la cooperación de todos los países que adoptan el patrón oro.
Mientras funcionó impidió que las naciones llevasen a cabo las políticas aislacionistas que disminuyen el comercio mundial y tienden a producir un estancamiento riguroso.
Publicado por Merlina - 21/10/09 a las 01:10:39 pm

Un sistema monetario internacional (SMI) es una expresión que designa el conjunto de reglas elaboradas por los Estados para garantizar, con respecto a la moneda, una estabilidad de los cambios.
La necesidad de una colaboración internacional en materia monetaria deriva de la propia naturaleza del comercio internacional, que por un lado representa una riqueza para las naciones, pero por el otro es una fuente potencial de desequilibrios monetarios.
El objetivo de un sistema monetario internacional es el de asegurar una cierta estabilidad en los tipos de cambio.
Un sistema de tipo de cambios puede establecerse de dos formas diferentes, tipo de cambios flotantes o tipos de cambio fijos.
En un sistema de cambios flotantes, el valor de la moneda lo determina el juejo de la oferta y la demanda en el mercado de cambio.
Un sistema de cambio fijo es aquel en que los bancos centrales tienen que mantener constantemente la paridad de sus monedas respectivas, es decir, comprar o vender divisas para sostener o modificar la cotización de sus monedas. En este modelo puede existir un margen de fluctuación entre las monedas, previamente acordado. O sea, que los Bancos Centrales intervendrán para mantener la moneda en el rango de una “banda” de precios, es decir dentro de los valores máximos y mínimos estipulados, dejando fluctuar las divisas dentro de dichos márgenes.
Para que haya un cambio fijo es necesario que exista un patrón de referencia, una unidad de medida común entre las monedas cuya cotización sea estable.
Durante mucho tiempo el oro constituyó esa base de referencia, ya que cada moneda se definía por su peso en este metal.