Deuda Subordinada: concepto básico
Escrito por Fabian el octubre 3, 2011
Hay muchos conceptos económicos mayormente desconocidos para el ahorrador común. En este sentido, en los ultimos años hemos aprendido mucho -a fuerza de los golpes financieros- pero siempre queda algo por conocer. También se amplian las mejores ofertas bancarias, no quedando reducida solo a los mejores depositos, abriendose el mercado a los pagares bancarios y a la emisión de deuda subordinada.
En esta oportunidad, trataremos de aclararle un tema de moda: la Deuda Subordinada. Y este concepto está de moda gracias a la próxima emisión de bonos que realizará La Caixa. Estos Bonos La Caixa son un típico ejemplo de Deuda Subordinada.
Pero comencemos por el principio: ¿Qué es la deuda subordinada? La deuda subordinada son títulos valores de renta fija con rendimiento explícito emitidos normalmente por entidades de crédito que ofrecen una rentabilidad mayor que otros activos de deuda. Sin embargo, esta mayor rentabilidad se logra a cambio de perder capacidad de cobro en caso de extinción y posterior liquidación de la sociedad -la quiebra o bancarrota-, ya que está subordinado el pago en orden de prelación en relación con los acreedores ordinarios.
Esto quiere decir que, en caso de quiebra de la sociedad, primero cobrarán los acreedores ordinarios y luego, si queda un remanente en los activos, podrán cobrar los poseedores de este tipo de deuda.
En el caso de las entidades de crédito esta deuda es considerada, junto a las participaciones preferentes, un instrumento híbrido de capital, en el sentido de que cumple ciertos requisitos que lo asemejan parcialmente al capital ordinario de las entidades de crédito, y es computable como recursos propios de las entidades.
En cuanto al régimen fiscal, es el mismo que el de cualquier activo financiero con rendimiento explícito: Los intereses o cupones periódicos reciben la calificación de rendimientos de capital mobiliario a integrar (al 19% o al 21%, de acuerdo a la cantidad de intereses percibidos en el año) en la renta del ahorro, al igual que el rendimiento obtenido en la amortización, transmisión, canje o conversión de estos activos.
Hay un punto interesante a tener en cuenta antes de invertir en un instrumento como este: su liquidez. Si bien en los folletos explicativo se establece que se puede vender cuando uno quiera en los distintos mercados, y es probable que asi suceda ya que no hay ningún impedimento legal para ello, hay que saber que en cualquier operación de compra-venta de títulos siempre hay dos partes: el comprador y el vendedor. En el caso que la entidad presente problemas financieros: ¿aparecerán los supuestos compradores sabiendo que si quiebra la sociedad ellos no tienen la seguridad de participar en su liquidación?
Pero el problema de liquidez no aparece solo en los casos de dudosa solvencia de la entidad. Los bonos cotizarán en un mercado secundario, es decir, si un particular decidiese deshacer su inversión antes del plazo de vencimiento, podría hacerlo, pero exponiéndose a no recuperar la totalidad de su inversión.
En fin, y resumiendo un poco el concepto: la Deuda Subordinada -En inglés secondary debt- es un tipo de deuda cuyo poseedor tiene una prioridad de pago menor que la de otros acreedores generales. Por este motivo se trata de un bono relativamente arriesgado, que en ocasiones se compensa con un rendimiento más alto. Si bien una entidad de primera línea como La Caixa se encuentra en una situación muy solvente y es poco probable que tenga problemas tan graves como para presentarse en bancarrota, es bueno conocer los detalles de una colocación como esta.
Aqui le dejamos un video con el concepto de que son los bonos, principal ejemplo de deuda subordinada.




