Escrito por Fabian el marzo 21, 2012

¿Qué es la TIR? A pesar de ser un concepto básico en la economía de nuestras inversiones, no muchas personas la tienen en cuenta al invertir su dinero, ya sea en un depósito, como en otras inversiones más complejas, o incluso, en nuestra propia empresa.
La tasa interna de retorno o tasa interna de rentabilidad (TIR) de una inversión está definida como la tasa de interés con la cual el valor actual neto o valor presente neto (VAN o VPN) es igual a cero. Estos Valores VAN o VPN son calculados a partir del flujo de caja o cash flow anual, trayendo todas las cantidades futuras -flujos negativos y positivos- al presente. Más…
Escrito por Fabian el enero 2, 2012

El Gobierno ya ha anunciado cambios en la fiscalidad de los depósitos bancarios para el año 2012. Entre la batería de anuncios fiscales, encontramos subidas de impuestos por todos lados. Entre ellas, se destaca la subida del IRPF y la subida de la fiscalidad de los depósitos 2012.
Los pequeños ahorradores no estan comenzando bien el año 2012. El Gobierno ha anunciado un aumento en los tipos aplicables al Impuesto sobre las Rentas de Ahorro, donde se encuentra la fiscalidad de los depósitos. En 2012, se ha producido una subida considerable en estos tipos del impuesto, lo que no hará otra cosa que disminuir la rentabilidad de nuestro dinero. Una parte importante de ese dinero irá a parar a las arcas fiscales, cerca de un cuarto de la rentabilidad pactada con el banco. Más…
Escrito por el diciembre 29, 2011

En estos momentos de crisis, donde lo que más se cuida es el dinero, saber comprar es una parte muy importante de nuestras vidas, para no gastar en vano. Aquí, os acercamos algunos consejos de compra en las Rebajas
Si bien las rebajas marcan una reducción de precios, es importante que los consumidores esten atentos a que la rebaja de los precios no debe implicar un descenso en la calidad de los productos. Más…
Escrito por Fabian el noviembre 4, 2009

Las hipotecas baratas son las más buscadas del mercado. Incluso nosotros y nuestros colegas tenemos distintos rankings con los mejores productos hipotecarios del mercado. Pero la pregunta es ¿las mejores son realmente las mejores?
En primer lugar, vale recordar un punto muy importante: la etapa en la que se concedían créditos a borbotones se ha terminado por completo y ahora conseguir un préstamo exige superar complicadas pruebas de solvencia y capacidad financiera.
En el supuesto que pasemos la prueba, el tema está en escoger la mejor hipoteca3, que no siempre es la más barata. ¿Como es esto? Vamos a ir explicando por partes.
Los datos estadísticos revelan que las hipotecas más baratas se hallan todavía en Internet, y el ahorro que implica elegir una hipoteca en función de los tipos de interés puede ser muy notable. Sin embargo, es importante ver la letra chica de los contratos y poner atención a los requisitos que nos piden.
En estos tiempos difíciles, para que el negocio de las entidades sea rentable y permita cubrir, en parte, la mayor posibilidad de acoger morosos, bancos y cajas han encarecido las hipotecas que ofrecen. Pero no solo ello. En la actualidad, el nivel de vinculación para las hipotecas más baratas es realmente muy importante.
Por caso, existen productos hipotecarios con excelentes diferenciales sobre el euribor, pero que se ofrecen a personas que cumplen con determinado nivel de vincularización. Por ejemplo, hay hipotecas que para acceder al tipo de interés preferencial se debe contratar planes de pensiones, fondos de inversión, domiciliaciones e incluso seguros (además de los obligatorios de vida y de incendio).
La suma de los costes de estos productos, con sus comisiones o cuotas, hacen que lo que haya que desembolsar mes a mes en conceptos bancarios sea realmente oneroso, más allá del nivel de ingresos que debe tener el cliente para poder cubrir todos esos productos.
Existen, también, hipotecas que no exigen mayor vincularización que una cuenta de donde debitar la letra mensual, pero que generalmente tienen un mayor diferencial. Sin embargo, la cuota que debamos pagar en conceptos bancarios quizá sea mucho menor.
Otro punto importante son las comisiones de las hipotecas, aunque en este caso se encuentran reguladas por ley con máximos preestablecidos. Aquí, las hipotecas por internet llevan la delantera con una exención generalizada de comisiones, lo que logra una TAE final menor.
En fin. El consejo es que no se dejen llevar por el márketing de las entidades, y lean bien los contratos para poder determinar el costo final de toda la operación. Recuerden que, a veces, lo barato sale caro.
Escrito por Fabian el agosto 30, 2009
Se termina el verano y es momento en que muchas familias deben solicitar préstamos, ya sea para pagar las vacaciones o para emprender nuevos proyectos de estudios o consumo. Pero hay que prestar mucha atención a los contratos.

Las precauciones tomadas frente al dinero nunca están de más, sobre todo cuando se trata de créditos tomados y del otro lado encontramos a bancos o financieras, que no se caracterizan precisamente por su transparencia.
En este sentido, algunas entidades de consumidores dan una serie de pautas y precauciones para los tomadores de préstamos. Aquí van:
- La comparación entre productos la debe realizar mediante la TAE, que obligatoriamente debe ser informada
- tenga en cuenta los plazos de devolución, ya que a mayor plazo, mayor costo final de crédito.
- Disponga de la información contractual en formato papel antes de formalizar la operación cuando el crédito se tramite a través de Internet. Solicitela sin temer.
- Hay un plazo de desistimiento de 14 días, durante los cuales el consumidor puede rescindir el contrato sin ninguna penalización si no está de acuerdo con las condiciones.
- Averigüe si la empresa cuenta con una sede física disponible al público a la que acudir en caso de querer reclamar. Los teléfonos muchas veces “no funcionan”.
- Informese acerca de si estas empresas tienen suscrito un seguro o garantía financiera que cubra las responsabilidades a las que pueda incurrir la empresa.
En fin, lo más importante es tener sentido común y desconfiar de todo hasta tanto no lo vea escrito en algún lado.