Entre este año y el que viene Grecia abandonaría la eurozona y declararía la cesación de pagos de su deuda. Tras tantos años de agonía y crisis y recesión el país Europeo llegaría a este acuerdo y haría la transición en forma ordena y con coordinadamente con el Banco Central Europeo, la Unión Europea, y el Fondo Monetario Internacional.
Uno de los mayores desafíos del país es recuperar la competitividad perdida y para eso deberá devaluar la moneda. Si bien salir del Euro sería una situación traumática para Grecia y la Eurozona, esta sería la única salida viable para superar la crisis griega y que pueda revertir el déficit fiscal que tiene el país para en un futuro poder volver al Euro.
La bolsa se desinfla por Europa y el nuevo objetivo de déficit español
Para la apertura, el rechazo al segundo rescate griego, ha mantenido de plano el Ibex, pero la ayuda multimillonaria del Banco Central Europeo, sigue sirviendo de impulso. El principal indicador de nuestro mercado hace un alto en el camino a mediodía. A pesar de que ha estado subiendo durante toda la mañana, el Ibex cotiza ahora plano, arrastrado por las dudas del resto de Europa y la revisión al alza del límite de déficit público que ha anunciado Rajoy para este año.
La bolsa española ha hecho un alto en el camino. A pesar de que ha estado tanteando la barrera de los 8.600 puntos durante toda la mañana, las inversores se están dejando llevar por las dudas a media sesión.
De momento, el Ibex cotiza plano y, de nuevo, se mueve alrededor de los 8.450 puntos. ¿El motivo? Las principales plazas europeas han reducido drásticamente sus ganancias, e incluso algunas han entrado en terreno negativo; y el Gobierno español acaba de anunciar una revisión al alza del objetivo de déficit para este año.
Y es que parece que el mercado ha dejado a un lado los efectos de la ayuda multimillonaria del Banco Central Europea a 800 entidades financieras, la noticia que ha estado sirviendo de impulso hasta ahora.
En la apertura, por ejemplo, ha logrado que las bolsas ignoraran la mala noticia que llegaba desde la cumbre europea, en la que los líderes económicos evitaron dar el sí definitivo al segundo rescate griego. Una decisión que han pospuesto hasta el próximo 9 de marzo.
Pero claro, el buen tono de la apertura se está difuminando poco a poco. De momento, el Dax alemán pierde un 0,3%, el Cac francés cotiza plano y el Ftse británico pierde un 0,2%.
Mientras, en el mercado de deuda, el escenario empeora ligeramente, aunque sigue siendo alentador. Y es que el interés del bono español a diez años continúa por debajo del 5% (algo que ha conseguido en los últimos dos días).
No obstante, la caída de la rentabilidad del bono alemán ha provocado un pequeño repunte de la prima de riesgo se mantiene, que se mueve sobre los 307 puntos básicos, siete más que el nivel al que cerró ayer.
El que no se ha levantado con buen pie es el euro, que en la apertura ha perdido el nivel de 1,33 dólares.
De vuelta al Ibex, las principales subidas las están protagonizando Repsol, que se anota casi un 2%, IAG (+0,46%), Gas Natural (+0,43%), Santander (+0,35%), BBVA (+0,15%) y Bankinter (+0,11). En cambio, en el lado de las pérdidas se sitúan Grifols (-1%), Endesa (-0,38%), FCC (-0,29%), Iberdrola (-0,29%), BME (-0,15%) y Telefónica (-0,12%).
El euro ha repuntado un 12% desde los mínimos de cuatro años marcados el pasado 07 de junio. Sin embargo, ¿Se han disipado los nubarrones que empujaron a la caída de la moneda común europea y llevaron a pensar en su posible desaparición?
Muchos son los expertos que opinan que no. A pesar de que el euro se ha recuperado y por el momento se mantiene por encima de 1,30 dólares, esta recuperación no está sustentada tanto en la fortaleza de la moneda común europea sino en la debilidad exhibida por el dólar.
Los últimos datos macroeconómicos provenientes del “nuevo continente”, muestran que la recuperación no es tan sólida como se esperaba y esto está pesando sobre su divisa.
Los problemas que lastraron al euro en los meses de febrero, marzo y abril, no han desaparecido, y las medidas de austeridad adoptadas por Grecia, España o Portugal, pueden ser difíciles de concretar, lo que provoca que la mayoría de los expertos aún considere la posibilidad del default muy vigente.
Se espera que las políticas de restricciones de gastos implementadas por los países europeos más débiles afecten el crecimiento, incrementando la brecha existente con los países más fuertes y llevando a la ruptura de la zona euro.
Otros analistas se muestran mucho más prudentes en sus vaticinios, y aunque no llegan al extremo de augurar la desaparición del euro o la vuelta de la paridad con el dólar, sí manejan un panorama bajista para la moneda de la eurozona de aquí a fin de año.
En este nefasto panorama, los “positivistas” predicen que el euro seguirá cayendo hasta alcanzar los 1,22 dólares hacia finales de 2010.
Este marco conceptual se contradice con los últimos datos publicados, donde incluso Jean Claude Trichet, presidente del BCE manifestó que los números del tercer trimestre estaban siendo mejores de lo esperado.
Los temores sobre la situación de las finanzas públicas, no sólo de Grecia sino también de otros países periféricos, sumado a la tardanza de la Unión Europea para aportar una solución de carácter contundente, son los principales factores que han provocado que el euro haya entrado en una fase de depreciación, no sólo frente al dólar sino a otras monedas.
Como siempre decimos, las crisis son un sinónimo de oportunidad. De esta forma, la debilidad de la moneda común europea, puede ser aprovechada por quienes que buscan aportar un plus de sofisticación en sus carteras.
El mercado de las divisas, está ganando adeptos, ya que constituye el mercado más líquido que existe. Quienes son inversores activos y con ciertos conocimientos financieros, están aprovechando la situación del euro, y los elevados altibajos que presentan.
En particular,frente al dólar, la divisa europea está sufriendo. Y es que, la notoria recuperación de la economía norteamericana, pone aún más en evidencia la frágil mejoría europea. No puede negarse que son múltiples los factores que en este momento están pesando sobre la divisa comunitaria, pero la realidad es que la han empujado por debajo de los 1,20.
Tanto es así que algunos expertos, sitúan la cotización del euro en torno de los 1,15 dólares para fin de año. Otros, más extremistas hablan incluso del retorno de la paridad entre la divisa europea y la norteamericana.
Una forma de aprovechar esta situación, la constituyen los fondos de inversión. Entre ellos, los especialistas destacan el fondo SGAM Money Market. También ya resuenan dos productos que cotizan al alza la apreciación del dólar, el Robecco US Premium y RSM Allianz US Equities.
Sin embargo, el dólar, no es la única moneda con potencial frente al euro. La maltratada libra esterlina, también muestra en la actualidad un fuerte potencial de recuperación frente al euro. Los planes del nuevo Gobierno para reflotar su economía, disminuyendo el gasto público y reduciendo el déficit, están siendo vistos con buenos ojos, y automáticamente han dado un respiro a la libra. Este respiro, deriva en una apuesta de revalorización de la libra frente a la divisa comunitaria.
El peñón. Seguro. Conservador. Lo podremos encontrar en el Franco Suizo. Junto al dólar, la divisa de Suiza constituye una buena inversión en estos tiempos. Suiza, está mostrando los mejores resultados macro de Europa, otorgando una ventaja competitiva a su divisa.
Por último, en opinión de los expertos, una moneda de inversión alternativa que se espera no decepcione, la constituye la corona noruega. Aunque el país nórdico no sea ajeno a la crisis europea, su economía se ha mostrado bastante fuerte. Situaciones que en otros países han generado estragos, en Noruega han provocado tan solo una pequeña mella. El deterioro de su economía se ha mantenido bastante contenido. En 2009, el PIB cayó tan sólo un 1,5 por ciento, y para este año se espera un crecimiento de esa misma cuantía. Por otro lado, su tasa de paro se situó en el 3,2 por ciento y su inflación se mantiene contenida en el 0,5 por ciento. Estos datos muestran un comportamiento relativo muy superior a la mayoría de las economías europeas y con ello, la corona noruega obtiene el espaldarazo necesario para superar al euro.
Tal como fue recogido por El Economista, Jim Rogers ha lanzado su apuesta por el euro. De acuerdo a lo manifestado por este importante inversor, éste puede ser un buen momento para invertir en euros, ya que todo el mundo está bajista frente a la moneda común europea.
Hoy por hoy, el euro no logra recoger los frutos que aportan las buenas noticias, ya sean de naturaleza económica o política. Es por ello, que con todo el mundo apostando en negativo contra el euro, los expertos consideran que es hora de identificar y prepararse para una potencial corrección al alza.
Este rally, que se espera que llegue, no va a estar sustentado en una mayor confianza en la solidez de la Eurozona, sino que se trataría de un rally técnico.
Jim Rogers reconoce que en estos momentos, se encuentra tan confundido como tantos otros inversores, sin embargo, apuesta a largo plazo por las materias primas, se mantiene corto en acciones e incorpora euros a su cartera.
Es importante recalcar que la experiencia de Jim Rogers lo impulsa a invertir en materias primas a largo plazo. Sustenta esta posición en la creencia que los gobiernos seguirán imprimiendo dinero para acabar con sus problemas de deuda, provocando un incremento de la inflación.
Más allá que en estos momentos de incertidumbre apostemos por el euro o no, es interesante la propuesta de inversión a largo plazo que efectúa en materias primas. Recordemos que para entrar en este mercado existen múltiples activos y posibilidades de inversión. Se podría apostar tanto al oro, como a la plata, granos u otros activos. Hacerlo por compra directa, mediante Fondos cotizados o Contratos por diferencias. Las posibilidades y oportunidades constituyen un verdadero abanico.
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