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Archivo por autor: Pau A Monserrat

IPC de España en el 2012


Según sea el IPC (Índice de Precios al Consumo) de este año 2011 y su evolución en el año 2012, nuestro poder adquisitivo se resentirá más o menos.

La inflación es un impuesto oculto que el ciudadano medio no percibe. Cuando aumenta el nivel general de precios, las deudas pierden valor (tanto las privadas como la deuda pública) y nuestro patrimonio también. Por ello, tener dinero en una cuenta corriente sin remuneración es la mejor forma de arruinarnos sin arriesgar. Cada año iremos perdiendo valor, sin necesidad de hacer nada más que tener el dinero en el banco.

La inflación también tiene efectos en los impuestos que pagamos. Si suben los precios, sube el IVA, por ejemplo. En el IRPF, si las tarifas no se deflactan cada año (se adecuan a la inflación), pagamos más cada año a pesar de que nuestro poder adquisitivo se haya mantenido estable.

Además la inflación como impuesto no tiene costes de recaudación. Los países menos desarrollados, cuyo sistema tributario es muy endeble, la utilizan a modo de impuesto clásico: para pagar a sus proveedores, por ejemplo, el Estado imprime papel moneda (o anotaciones en cuenta). Aumenta la oferta monetaria, baja el precio del dinero (aumenta la inflación, ya que hay que pagar más dinero por el mismo bien o servicio). Esta política es nefasta a medio plazo, ya que produce que la moneda nacional valga menos respecto al resto de divisas, con lo que el país se empobrece respecto al exterior.

En los países más desarrollados los mecanismos para contener la inflación son claros, como por ejemplo el mandato en este sentido que tiene el Banco Central Europeo (BCE). El arma más conocida para combatirla es aumentar los tipos de interés: si el crédito es más caro, hay menos consumo e inversión, con lo que los precios de los bienes y servicios experimentan menos demanda y, por tanto, menos presión al alza de sus precios.

El último boletín mensual del Banco de España nos indica que el BCE ha decidido mantener el tipo de interés al 1,5%, dado que perciben una desaceleración del ritmo de crecimiento de la economía en los últimos meses. Y aumentar los tipos contraería aún más el leve crecimiento (con los devastadores efectos en el empleo que ello conlleva).

El objetivo del BCE es mantener la inflación a medio plazo a un nivel inferior, aunque próximo, al 2%. En base a ello, el IPC de España del 2012 podría estar próximo al 2%.

En julio de 2011 la tasa de inflación interanual de la zona euro (IAPC) se situó en el 2,5%, frente al 2,7%del mes de junio. En los próximos meses las previsiones es que la inflación se mantenga claramente por encima del 2%, dado el aumento del precio de la energía y otras materias primas. Y el previsible aumento de los impuestos para sanear las finanzas públicas también es un enemigo a la contención de precios.

Los salarios están creciendo a un ritmo inferior (1,7% interanual en el primer trimestre de 2011) al incremento de costes no-salariales, con lo que, sin duda, no se puede culpar a los trabajadores de la inflación actual.

La encuesta realizada por el BCE a expertos en previsión económica sobre la evolución de la inflación revela lo siguiente:

  • Predicción de la inflación del año 2011 (IAPC): 2,6%.
  • Inflación año 2012: 2%.
  • Inflación año 2013: 1,9%.
  • Inflación a más largo plazo: 2%.

Por tanto podemos concluir que la inflación para la zona euros del 2012 será del 2%, según las diferentes previsiones utilizadas.

En cuanto a la inflación en España, Funcas nos dice que la inflación cerró junio en el 3,2% (y julio de 2011 el IPC ha cerrado en el 3,1%). Sus previsiones son:

  • IPC de 2011: 3,2% (escenario económico central). Si el crudo sufriera un ascenso importante, del 3,3%.
  • IPC de 2012: 1,6%. Un 2,2%.

Sin duda no es la inflación la variable económica que nos tiene que importar en los próximos años, sino el crecimiento económico (PIB) y el paro.

Participaciones preferentes: un producto de riesgos


La capacidad de colocar productos de las entidades financieras, lejos de enorgullecernos, debería avergonzarnos, en bastantes ocasiones. Pondría la mano en el fuego, y creo que no me quemaría, afirmando que muchas de las colocaciones de preferentes se hicieron en base al siguiente esquema:

- Sr. jubilado con ahorros, no tenga el dinero en su cuenta corriente que no le da intereses, invierta en preferentes que dan un alto rendimiento y “se parecen” a un depósitos a plazo fijo.

- Preferentes, ya sabe Sr. director que no quiero inversiones raras, de bolsa y esas cosas.

- Y bien que hace, las preferentes son un producto asegurado por nuestro banco, dan mucha rentabilidad y no bajan de valor nunca. Y si necesita dinero, nos lo dice y las vendemos a otro cliente.

Y ya tenemos colocados unos cuantos miles de euros en participaciones preferentes. Y un cliente mal asesorado al que le han incitado a invertir en un producto que nada tiene que ver con un depósito a plazo fijo, garantizado por el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD).

Y la garantía de la entidad financiera, no es tal si gestiona mal su negocio y el Banco de España la interviene, como ha pasado con la CAM.

Veamos algunas características de las participaciones preferentes, que probablemente el Sr. Jubilado tuvo en sus manos, pero no leyó:

  1. Son un producto complejo de carácter perpetuo. Con esta primera frase bien leída, el ahorrador de perfil conservador no habría invertido en preferentes.
  2. Una participación preferente es un título de renta fija emitida por un banco o caja.
  3. No constituye un depósito bancario, por lo que no están garantizadas por el FGD.
  4. Preferente no significa que se sea acreedor privilegiado. El orden de prelación de los poseedores de participaciones preferentes está después de los acreedores comunes y subordinados. En román paladín, cobran de los últimos en caso de quiebra de la entidad.
  5. Si la entidad financiera no tiene beneficios, no se cobra.
  6. A los 5 años, con autorización del Banco de España, la entidad puede recomprar las participaciones preferentes por su valor nominal. En el caso de la CAM, representaría un regalo para sus tenedores, difícil de justificar dado que se haría por un precio muy por encima de su valor de mercado, con dinero de todos los contribuyentes.

¿Cobraré si tengo preferentes de la CAM?

Si el Banco de España se ciñe a la legalidad y pretende una cierta justicia para todos los ciudadanos, ni amortizará las preferentes ni abonará remuneración alguna este año, al menos.

Eso quiere decir que si necesitamos vender las preferentes para obtener liquidez, perderemos mucho dinero, en el mejor de los casos (lo más probable es que no haya nadie que las compre).

La CAM ofrecía un Eurbor a 3 meses + 5,90. Usted se arriesgó y perdió. Si fue bien asesorado, claro. En caso contrario, le engañaron o se dejó engañar.

Pau A. Monserrat

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